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Alimentación sana y nutritiva… ¿qué hacían nuestros ancestros?

Alimentación sana y nutritiva… ¿qué hacían nuestros ancestros?

Ahora que se ha puesto sobre la mesa el tema de la calidad de los alimentos que consumimos y los malos hábitos inducidos por una industria que nos ofrece productos de alto contenido calórico y bajo nivel nutricional, salta a la vista la importancia de reconocer lo que tenemos y lo que somos.

 

            El territorio que hoy ocupa México ha sido privilegiado por su enorme riqueza biótica que nos ofrece una gran diversidad tanto de vegetación como de fauna, factor que fue determinante en el desarrollo de una masa cultural de enorme capital que, sin embargo, no hubiera sido posible desarrollar sin las capacidades humanas  que permitieron su máximo aprovechamiento. 

 

            Nuestros antiguos pobladores, gracias a su minuciosa observación y gran ingenio y creatividad lograron domesticar y hacer más productivas, a través de diferentes técnicas, varias plantas esenciales como el teocintle, el maíz, el frijol, la calabaza, el amaranto, el tomate, el cacao, infinidad de hierbas y varios tipos de chile, entre otros, logrando un aprovechamiento integral de gramíneas, leguminosas, cucurbitáceas, solanáceas (como el jitomate, tomate y chile) y una gran cantidad de frutas y verduras que fueron fundamentales para el desarrollo de las culturas mesoamericanas.

 

 

 

 Planta de calabaza. Cuaderno para iluminar Moctezuma. El emperador que le dio sabor al mundo.       

 

Los estudios óseos de restos prehispánicos demuestran una correcta osificación que evidencia que la capacidad nutricional se mantenía alta, tanto de quienes aparecen en tumbas elaboradas al efecto como altos dignatarios, como en entierros directos. Con ello podemos saber que nuestros antiguos habitantes consumieron alimentos con un aporte nutricional elevado y que tanto las plantas como los pequeños animales que tuvieron a su disposición fueron bien aprovechados.

 

            Por ello creemos pertinente recordar uno de los sistemas de agricultura más brillantes desarrollado en Mesoamérica y que hoy en día los campesinos mexicanos deberían fortalecer: la milpa. Basada en el policultivo, la milpa permite disponer de muchos alimentos a la vez. Básicamente estaba conformada por tres plantas: maíz, frijol y calabaza, aunque a ella se agregaban muchas más como amaranto, tomate, chile, quelites, quintoniles, huauzontle, etc.

 

La milpa. Códice Florentino 

 

            Con este sistema en el que las especies crecen en distintos pisos de producción, se enriquece la tierra y se aprovechan de manera conjunta los recursos como el agua y la propia tierra. Además, el mismo sistema permite una cosecha permanente, ya que durante todo el año se pueden cosechar distintos productos: vainas, flores, guías, granos.

 

            Hoy más que nunca debemos recordar que el maíz fue la principal fuente de alimentación de los pueblos mesoamericanos y que la estrecha conexión de nuestros antiguos habitantes con este maravilloso cereal lo llevó a ser considerado un alimento sagrado, al que se le adjudicó un lugar mítico-religioso, formando parte de una enorme cantidad de mitos y leyendas. Los restos más antiguos que conocemos provienen de la zona del Valle de Tehuacán, Puebla y demuestran que se ha consumido desde hace más de 9000 años. En México existen 64 razas de maíz con los que se elaboran una infinidad de alimentos tan originales como la tortilla, así como bebidas tan exquisitas como el pozol y el tejate.

 

Mazorca de maíz. Cuaderno para iluminar Moctezuma. El emperador que le dio sabor al mundo.

 

            Otra de las plantas que desde épocas muy antiguas forma parte de la dieta de los mexicanos, es el nopal. De él los pueblos mesoamericanos aprovechaban todo, las pencas, la tuna (su delicioso fruto) e incluso su tronco y raíces que eran utilizados para hacer fuego. Además de su gran potencial nutricional destacando su alto contenido en fibra, vitaminas A, B y C, así como minerales, el nopal es símbolo de nuestra identidad nacional.

 

            Según la leyenda, los aztecas salieron de Aztlán en busca de un lugar para asentarse guiados por la señal dada por su dios Huitzilopochtli: ahí encontrarían un águila posada sobre un nopal de tuna roja devorando una serpiente. Así surgió Tenochtitlan, “el lugar donde el nopal (nochtli) crece sobre la piedra (tetl). En 1821 esta imagen fue plasmada en el escudo de nuestra bandera nacional. 

 

 

Glifo toponímico de Tenochtitlan. Cuaderno para iluminar Moctezuma. El emperador que le dio sabor al mundo.

 

            Hablar de los productos alimenticios originarios de nuestro territorio es prácticamente un tema inagotable. En Tlapalli Ollin siempre hemos promovido el conocimiento y valoración de nuestra historia y, por ende, de nuestros recursos animales y vegetales. Por eso consideramos importante no olvidar nuestras tradiciones y los buenos hábitos alimenticios que tenían nuestras antiguas culturas basados en una alimentación nutritiva y balanceada y que las nuevas generaciones deben retomar para lograr una sociedad mejor nutrida y más sana.

 

 

Cuaderno para iluminar Moctezuma. El Emperador que le dio sabor al mundo 

 

6 comentarios

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